
-Mi corazón, buey , ¿no lo escuchas latir , no sientes cómo se rompe de a poco ?
-Oye, perdona , no escucho nada.
-Cómo vas a escuchar con la mano, cabrón, sólo te pido que sientas. ¿No sienten nada tus dedos?

-Mi corazón, buey , ¿no lo escuchas latir , no sientes cómo se rompe de a poco ?
-Oye, perdona , no escucho nada.
-Cómo vas a escuchar con la mano, cabrón, sólo te pido que sientas. ¿No sienten nada tus dedos?

‘Con sólo mirarme me liberas,
aunque yo me haya cerrado como un puño
siempre abres
pétalo a pétalo mi ser,
como la primavera abre con un toque
diestro y misterioso su primera rosa.
Ignoro tu destreza para cerrar y abrir
pero, cierto es que algo me dice
que la voz de tus ojos
es más profunda que todas las rosas.
Nadie, ni siquiera la lluvia,
tiene manos tan pequeñas’
E.E. Cummings
sino posteo , no es porque me olvide del blog , es que … aún no escucho palabras minimas y maravillosas. Solo les puedo decir dos cosas El sol del membrillo y El sabor de las cerezas , son palabras pero mas aún son dos lindas figuras oniricas.
antonio ferrel
Yo no comprendía
Como se quería
En tu mundo raro
Y por tí aprendí
Por eso me pregunto
Al ver que me olvidaste
Por qué no me enseñaste
Como se vive sin tí?
Hoy no ha venido nadie a preguntar;
ni me han pedido en esta tarde nada.
En esta tarde todos, todos pasan
sin preguntarme ni pedirme nada.
Y no sé qué se olvidan y se queda
mal en mis manos, como cosa ajena.
He salido a la puerta,
y me da ganas de gritar a todos:
Si echan de menos algo, aquí se queda!
Porque en todas las tardes de esta vida,
yo no sé con qué puertas dan a un rostro,
y algo ajeno se toma el alma mía.
Hoy no ha venido nadie;
y hoy he muerto qué poco en esta tarde!
Vallejo, agape